Internacional

Palmarola: la isla italiana sin carreteras ni señal que sigue siendo un secreto del Mediterráneo

Lejos del bullicio de Roma y del turismo masivo, Palmarola permanece casi detenida en el tiempo.

Esta pequeña isla italiana no tiene carreteras, centro urbano, electricidad ni cobertura móvil, y tampoco cuenta con una terminal de ferry.

Llegar hasta ahí implica cruzar el mar Tirreno en un pequeño barco desde Ponza, ubicada a apenas ocho kilómetros.

Aunque está lo suficientemente cerca como para una excursión de un día desde la capital italiana, Palmarola sigue fuera del radar turístico. Muchos viajeros e incluso romanos, nunca han oído hablar de ella.

Su atractivo no está en la comodidad, sino precisamente en la ausencia de ella.

Palmarola, la isla sin carreteras ni señal

La isla se eleva sobre el mar con acantilados volcánicos, cuevas marinas y pequeñas ensenadas.

Solo hay una playa, algunos senderos hacia el interior y muy pocas huellas de desarrollo moderno.

No tiene residentes permanentes y su ritmo lo marcan el clima, las estaciones y la geología, no el turismo.

Para llegar desde Roma es necesario tomar un tren hasta Anzio, después un ferry a Ponza y, finalmente, negociar con un pescador o dueño de embarcación un viaje de ida y vuelta.

En tierra, los únicos habitantes habituales son cabras salvajes que se mueven entre palmeras bajas.

Naturaleza, ruinas y una experiencia casi primitiva

El único restaurante de la isla, O’Francese, ofrece pescado fresco y cuenta con pocas habitaciones básicas excavadas en antiguas grutas de pescadores. Las estancias se reservan con meses de anticipación y funcionan en régimen de pensión completa, con precios desde 150 euros por noche.

Maria Andreini, visitante habitual, describe la experiencia como “tener tanto y tan poco que hacer”. Los días transcurren entre snorkel, caminatas, observar estrellas y excursiones al amanecer. Los senderos también conducen a ruinas de un monasterio medieval y a restos de asentamientos prehistóricos.

Según el historiador local Silverio Capone, Palmarola “es un viaje a la prehistoria”. La obsidiana negra aún visible en los acantilados recuerda cuando los primeros habitantes llegaban en busca de materiales para fabricar herramientas. Capone asegura que la isla siempre ha estado deshabitada y que ni siquiera los romanos la colonizaron, pese a usarla como punto estratégico.

Cada junio, pescadores de Ponza llegan en procesión para honrar a San Silverio, papa del siglo VI que fue exiliado en la isla. Entre cuevas, acantilados y rituales, Palmarola conserva un encanto intacto que la convierte en uno de los rincones más singulares —y silenciosos— de Italia.

Con información de CNN. 

NOTICIAS

Entradas recientes

Profeco pone bajo la lupa a las sopas instantáneas: esta es la mejor evaluada en México

Las sopas instantáneas forman parte de la vida diaria de millones de mexicanos, pero ¿realmente…

18 horas hace

Pearson plantea el inglés como herramienta esencial

Hoy en día, el aprendizaje del inglés evoluciona hacia un enfoque más integral, donde el…

19 horas hace

El tequila ya tiene su día: México celebrará oficialmente su bebida más emblemática

El tequila ya tiene un día oficial en el calendario y no es cualquier fecha:…

21 horas hace

Filtran video 360 del ataque en Teotihuacán: así fueron los momentos previos al tiroteo

Un video 360 del tiroteo en Teotihuacán ha comenzado a circular en redes sociales y…

23 horas hace

Seguridad en tiempo real: Ernesto Mizrahi Haiat y el impacto de la IA generativa en las ciudades

La incorporación de inteligencia artificial generativa en la gestión urbana está redefiniendo los estándares de…

1 día hace

La nueva forma de pedir dinero ya no empieza en el banco… empieza en Google

Banco Azteca está cambiando la forma en la que las personas acceden a un préstamo,…

1 día hace