Internacional

Cuatro obras de arte que turistas arruinaron en museos

Visitar un museo suele ser una experiencia enriquecedora: conecta con la historia, la cultura, conocer obras de arte y otras épocas.

Sin embargo, basta un descuido o un exceso de confianza, para borrar en segundos lo que tardó años, décadas o siglos en crearse.

Estos cuatro casos demuestran que no siempre basta con admirar: también hay que respetar.

Ecce Homo de Borja

En 2012, Cecilia Giménez, una mujer de 81 años conocida por su cercanía con la iglesia de Borja, en Zaragoza, decidió “ayudar” a restaurar una pintura deteriorada por la humedad.

Sin supervisión y con pinturas al óleo, intervino el Ecce Homo de Elías García Martínez, una obra de 1930 que representaba a Jesucristo.

El resultado fue tan distinto al original que se volvió viral en todo el mundo.

Aunque no fue sancionada, la pintura pasó a la historia como uno de los mayores ejemplos de obras de arte dañadas, rebautizada popularmente como “Ecco Mono”.

All the Good Times We Spent Together

En octubre de 2024, una obra de Alexandre Lavet se exhibía en el Lam Museum, en Países Bajos. Consistía en dos latas de cerveza pintadas a mano, colocadas estratégicamente para sorprender a los visitantes.

El problema fue que un técnico confundió la obra con basura real y la tiró al contenedor.

Por suerte, el personal del museo notó su ausencia a tiempo y logró recuperarla antes de que fuera llevada al basurero municipal.

La silla de Van Gogh

En abril de 2025, una pareja de turistas visitó el Palazzo Maffei, en Verona.

Al intentar tomarse una foto con una silla atribuida a Van Gogh, el hombre terminó sentándose y rompió la pieza.

Creyendo que nadie los había visto, abandonaron el museo. Aunque no fueron localizados, la obra pudo ser restaurada y ahora se exhibe con una advertencia clara: no es un objeto para sentarse.

Retrato de Ferdinando de’ Medici

Ese mismo año, en junio, la Galería Uffizi de Florencia vivió otro incidente.

Un turista intentó imitar la pose del retrato de Ferdinando de’ Medici para una foto, perdió el equilibrio y cayó sobre la pintura, rasgando el lienzo.

El hombre fue detenido y procesado por daño culposo, mientras el museo cerró temporalmente para restaurar la obra y reforzar sus medidas de seguridad.

Estos episodios recuerdan que los museos no son escenarios para improvisar ni para selfies arriesgadas.

Como en la famosa película de Mr. Bean, el desastre puede ocurrir en segundos. La diferencia es que, en la vida real, el daño al patrimonio cultural puede ser irreversible.

Con información de El Sol del Centro.

NOTICIAS

Entradas recientes

Seguritech Privada destaca el valor empresarial del distintivo ESR

En la actualidad, hablar de empresa implica también hablar de ética, cultura y compromiso social;…

22 horas hace

Alineación planetaria: el espectáculo de abril que iluminará el amanecer

La alineación planetaria de abril está por ocurrir y promete convertirse en uno de los…

22 horas hace

‘The Drama’: cuestionan su marketing por ignorar un tema delicado

The Drama se ha convertido en uno de los estrenos más comentados, pero no precisamente…

24 horas hace

Cultiva tomate de McDonald’s y el resultado sorprende a miles

El tomate de McDonald’s puede parecer cualquier ingrediente más en una hamburguesa, pero para James…

1 día hace

Una app pone en jaque al Museo Británico: así revela miles de piezas expoliadas

El Museo Británico vuelve al centro de la conversación global, pero esta vez no por una…

2 días hace

Una casa que flota: así es la vivienda minimalista que sorprende en Londres

La vivienda flotante es el concepto que está cambiando la manera en que imaginamos el…

2 días hace