La Oficina de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos condenó el atentado con explosivos registrado en una carretera del departamento del Cauca, en el suroeste de Colombia. El organismo calificó el ataque como indiscriminado y pidió proteger a la población civil.
El hecho ocurrió en la vía Panamericana, a la altura del municipio de Patía, donde fue utilizado un vehículo cargado con explosivos. Un joven de 20 años perdió la vida y otras cuatro personas resultaron heridas, de acuerdo con los reportes conocidos hasta el momento.
La explosión también causó daños en viviendas y establecimientos comerciales cercanos. La autoría del atentado no había sido reivindicada públicamente cuando Naciones Unidas emitió su pronunciamiento.
ONU exige respeto a la población civil
Scott Campbell, representante en Colombia del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, recordó que los grupos armados no estatales tienen la obligación de respetar la vida y la integridad de las personas.
El funcionario señaló que los ataques indiscriminados están prohibidos por el Derecho Internacional Humanitario y pueden constituir una infracción grave. También manifestó solidaridad con la familia del joven fallecido y con las comunidades afectadas por la violencia en el Cauca.
La víctima trabajaba como barbero en Patía. Su muerte vuelve a mostrar las consecuencias que los enfrentamientos y el uso de explosivos tienen sobre personas ajenas a las hostilidades.
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Piden investigar y evitar nuevos ataques
Naciones Unidas solicitó a las autoridades colombianas realizar una investigación que permita esclarecer las circunstancias del atentado, identificar a los responsables y llevarlos ante la justicia.
El organismo también pidió adoptar medidas eficaces para evitar que se repitan hechos semejantes. La protección debe incluir a las familias, viviendas, comercios y demás bienes civiles ubicados en zonas donde operan grupos armados.
La violencia ha golpeado repetidamente a distintas comunidades del suroeste colombiano. Frente a este panorama, la ONU reiteró que ninguna estrategia armada puede ignorar los derechos de las personas ni poner en riesgo espacios esenciales para la vida cotidiana.