El SAT comenzará una nueva etapa de fiscalización en México: a partir de 2026, podrá realizar visitas sorpresa directamente en domicilios, negocios y empresas para comprobar el cumplimiento de obligaciones fiscales.
Este nuevo esquema va más allá de las revisiones tradicionales. Ahora, las inspecciones incluirán abogados y equipos de grabación, lo que permitirá documentar cada detalle en tiempo real.
SAT y las nuevas auditorías domiciliarias
El Servicio de Administración Tributaria tendrá la facultad de acudir a distintos espacios como domicilios fiscales, oficinas, bodegas, sucursales o incluso puestos en la vía pública.
Al llegar, los visitadores podrán iniciar de inmediato la toma de fotografías, audio y video, además de entregar la orden de verificación correspondiente. Todo lo documentado servirá como evidencia en caso de detectar irregularidades.
Estas auditorías están respaldadas por cambios en el Código Fiscal de la Federación, específicamente en el artículo 49 Bis y en la fracción IX del artículo 29-A, que entrarán en vigor en 2026.
El objetivo es claro: detectar evasión fiscal, uso de facturas falsas y verificar que las operaciones reportadas sean reales.
SAT: qué revisará y qué podría pasar
Durante estas visitas, la autoridad fiscal evaluará dos conceptos clave: materialidad y trazabilidad.
La materialidad implica demostrar que un servicio realmente se prestó o que una mercancía existió y fue comercializada. Por otro lado, la trazabilidad permite seguir todo el proceso de una operación, desde su origen hasta su venta final.
En pocas palabras, no bastará con emitir facturas: será necesario comprobar que cada movimiento tiene sustento real.
De acuerdo con el Colegio de Contadores Públicos de México, estas revisiones podrán derivar en sanciones importantes.
En casos graves, incluso podrían tener consecuencias penales para los contribuyentes involucrados.
Este nuevo modelo busca cerrar el paso a prácticas irregulares, pero también plantea un escenario más exigente para personas físicas y empresas.
La recomendación es clara: tener en orden la información y asegurarse de que cada operación esté debidamente respaldada. Porque ahora, el SAT no solo revisa desde una oficina… también puede tocar tu puerta.
Con información de El Cronista.