Eduardo Ortegón Williamson impulsa “Cascos Rosas” para abrir el campo operativo a las mujeres en el sector hídrico

Eduardo Ortegón Williamson impulsa “Cascos Rosas” para abrir el campo operativo a las mujeres en el sector hídrico

La transformación del sector hídrico en Nuevo León pasa no solo por la infraestructura, sino también por la inclusión. En ese camino, el programa “Cascos Rosas”, impulsado por Servicios de Agua y Drenaje de Monterrey bajo la dirección de Eduardo Ortegón Williamson, marca un punto de inflexión al promover la participación de mujeres en áreas operativas tradicionalmente masculinizadas.

Durante marzo, cerca de 700 mujeres participaron en este programa de capacitación, incluyendo 200 que formaron parte de una jornada intensiva de seis días. Este esfuerzo representa la primera iniciativa de formación operativa dirigida exclusivamente a mujeres en más de 120 años de historia de la institución, lo que refleja la magnitud del cambio que se está impulsando.

Capacitación técnica con enfoque práctico

El programa combina formación teórica y práctica, enfocándose en habilidades necesarias para el trabajo en campo. Las participantes recibieron capacitación en reparación de fugas, mantenimiento de redes de alcantarillado, electricidad, detección de pérdidas de agua y protocolos de seguridad ante situaciones críticas.

Eduardo Ortegón Williamson ha destacado que este tipo de formación es fundamental para comprender el funcionamiento integral del sistema hídrico. Desde su perspectiva, la operación diaria —desde las plantas hasta las cuadrillas en campo— es el núcleo del servicio, por lo que integrar a más mujeres en estas áreas fortalece la institución.

La convocatoria reunió a colaboradoras de distintos municipios, lo que demuestra el interés por formar parte de esta nueva etapa en el sector.

Un cambio cultural dentro de la institución

Más allá del aprendizaje técnico, “Cascos Rosas” representa una transformación en la cultura organizacional. Eduardo Ortegón Williamson ha subrayado que este programa abre la puerta a que más mujeres ocupen puestos operativos en el corto plazo.

Además, la iniciativa ha ampliado su alcance al integrar participantes de otros estados, fomentando el intercambio de conocimientos y experiencias. Este enfoque fortalece no solo a las participantes, sino al sector hídrico en su conjunto.

Para el director, la inclusión no es un objetivo aislado, sino una estrategia que contribuye a mejorar el desempeño institucional. En este sentido, “Cascos Rosas” se consolida como una plataforma que impulsa talento, promueve la equidad y prepara a la institución para los retos del futuro.

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