Las matemáticas mayas están encontrando una nueva vida en las aulas de Chiapas gracias a una maestra jubilada que decidió regresar a enseñar, pero con un propósito distinto: reconectar a los estudiantes con su historia.
Se trata de Herminia Hernández Morales, quien de forma voluntaria imparte clases en la Telesecundaria 211 Pablo Neruda, en San Felipe, municipio de San Cristóbal. Su objetivo es claro: que los jóvenes no solo aprendan números, sino que se sientan orgullosos del legado científico de sus ancestros.
Fortalecer identidad
La iniciativa no se limita a enseñar un sistema numérico diferente.
Busca cambiar la forma en que los estudiantes perciben la cultura maya. Según la maestra, muchas veces se asocia a esta civilización únicamente con rituales o tradiciones, dejando de lado su enorme aporte científico.
En sus clases, explica cómo los mayas desarrollaron sistemas complejos para medir el tiempo y el espacio, incluyendo calendarios de 260 y 365 días con gran precisión. Este conocimiento fue posible gracias a su sistema numérico basado en puntos, rayas y el uso del cero, un concepto clave para contar de forma infinita.
Además, las sesiones se apoyan en el planetario Jaguar, donde los alumnos ven materiales como Historias del cielo maya, disponibles en varios idiomas, lo que enriquece la experiencia.
Matemáticas mayas y aprendizaje práctico
Las clases se realizan una o dos veces al mes y tienen un enfoque práctico. En lugar de enseñar de forma abstracta, los estudiantes trabajan con procesos de cambio: cinco puntos se convierten en una raya, y cuatro rayas equivalen a 20.
Este método facilita el aprendizaje, ya que conecta con el sistema decimal que ya conocen. Pero también aporta algo más: estimula la lógica, el razonamiento y el interés por temas como la astronomía.
La directora del plantel destaca que esta actividad no solo refuerza conocimientos, también hace que los alumnos se diviertan aprendiendo.
Aunque el proyecto enfrenta retos como la falta de financiamiento, su impacto es claro. Hoy, esta escuela es la única que ofrece matemáticas mayas, demostrando que enseñar también puede ser una forma de recuperar identidad.
Con información de La Jornada.