David da Vinci tiene apenas 10 años, pero su historia ya sorprende dentro y fuera de México gracias a un coeficiente intelectual de 162, superior incluso al atribuido a figuras como Albert Einstein o Stephen Hawking.
Originario de Querétaro, David Camacho rechaza la etiqueta de “niño genio” con una humildad poco común.
Para él, el verdadero mérito llegará cuando logre grandes aportes a la humanidad, inspirado por Leonardo da Vinci, figura que marcó su visión desde temprana edad.
David da Vinci y su impresionante camino académico
Además de hablar varios idiomas como español, inglés, francés y alemán, David ya estudia bajo un sistema internacional que lo prepara para ingresar a la universidad.
Su talento lo llevó incluso a participar en programas de entrenamiento espacial en la NASA, donde experimentó gravedad cero y pilotó vuelos asistidos.
Entre sus metas están desarrollar tecnología, emprender proyectos globales e incluso realizar cirugías en el espacio.
También se prepara para publicar su propio libro y ofrece conferencias en universidades y organismos internacionales.
De víctima de bullying a creador de tecnología con propósito
Aunque su inteligencia le abrió muchas puertas, también enfrentó bullying escolar por destacar entre sus compañeros.
Lejos de frenarlo, esa experiencia impulsó la creación de Macayos, una plataforma con inteligencia artificial diseñada para ayudar a niños a gestionar emociones de forma divertida.
David da Vinci busca usar sus capacidades no solo para sobresalir, sino para generar impacto social.
Su historia también pone sobre la mesa la importancia de identificar correctamente a niños con altas capacidades, ya que muchos en México siguen siendo mal diagnosticados.
Con una visión ambiciosa y una madurez sorprendente, David representa una nueva generación de talento mexicano decidido a dejar huella.