El regreso a casa por el Año Nuevo lunar ya no es una decisión automática para muchos jóvenes chinos. Las diferencias en estilos de vida, rutinas y expectativas familiares están provocando que algunos replanteen el viaje y busquen alternativas para pasar estas fechas.
Dormir hasta tarde, tener horarios flexibles y disfrutar de mayor autonomía personal contrasta con las dinámicas familiares tradicionales. Este choque generacional ha llevado a que algunos prefieran usar las vacaciones para viajar o, en cambio, invitar a sus padres a visitarlos en las ciudades donde viven.
El choque generacional marca el Año Nuevo lunar
El Año Nuevo lunar, que este año inicia el 17 de febrero, suele estar acompañado del chunyun, el periodo de desplazamientos masivos considerado el mayor movimiento humano anual. Sin embargo, testimonios en redes sociales reflejan incomodidad ante conversaciones familiares que suelen derivar en preguntas sobre matrimonio, salario o planes de vida.
Usuarios en plataformas como Weibo mencionan la sensación de no compartir un “lenguaje común” con sus parientes, mientras otros aseguran sentirse presionados pese a que las familias creen actuar por preocupación.
Nuevas formas de reunirse en familia
Ante este panorama, algunos jóvenes han adoptado lo que en internet se conoce como “esquivar el Año Nuevo”. Esto implica viajar a otros destinos o promover el llamado “Año Nuevo inverso”, en el que los padres visitan a sus hijos.
De acuerdo con datos citados por la agencia estatal China News Service, las reservas de billetes bajo este modelo aumentaron un 84 % respecto al año anterior, e incluso aerolíneas han lanzado planes para facilitar esos traslados.
Aun así, no faltan voces que defienden la tradición. Algunos internautas recuerdan que la reunión familiar ocurre solo una vez al año y aconsejan regresar, aunque sea por pocos días.
Con información de El debate.