La vida cotidiana cambió con rapidez en el este de Japón ante el avance del tifón Dujuan. Las autoridades pidieron protegerse de lluvias torrenciales, deslaves, inundaciones, fuertes vientos y oleaje peligroso.
La emergencia alcanzó especialmente a las islas Izu y a la prefectura de Chiba. Oshima registró 600 milímetros de lluvia en 24 horas, mientras varias comunidades recibieron avisos de máxima emergencia.
Japón responde al tifón Dujuan
La Agencia Meteorológica de Japón ubicó al sistema al este de Choshi durante la madrugada del 22 de septiembre. Dujuan avanzaba hacia el noreste con vientos sostenidos de 126 kilómetros por hora y ráfagas de 180 kilómetros por hora.
Además, las precipitaciones provocaron inundaciones, crecidas de ríos y daños en caminos. En Chiba, las autoridades confirmaron deslizamientos y afectaciones en viviendas, mientras los equipos locales vigilaban zonas vulnerables.
Asimismo, la movilidad sufrió interrupciones. Cientos de vuelos fueron cancelados, varias líneas ferroviarias suspendieron operaciones y distintos tramos de autopistas cerraron por lluvia u oleaje.
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Prepararse también cuida la salud mental
La incertidumbre puede elevar el estrés, especialmente entre quienes viven solos, cuidan a otras personas o enfrentan barreras de movilidad. Mantener información oficial, preparar medicamentos y acordar contactos reduce la carga emocional.
También conviene evitar desplazamientos innecesarios y respetar las órdenes de evacuación. Una red vecinal inclusiva puede apoyar a personas mayores, familias, turistas y comunidades que requieren comunicación accesible.
Por otro lado, la prevención exige liderazgo cercano y decisiones oportunas. Compartir avisos verificados, identificar refugios y revisar rutas seguras fortalece la respuesta colectiva sin alimentar rumores; Dujuan mantenía una presión central de 965 hectopascales al alejarse hacia el Pacífico. La agencia japonesa esperaba que perdiera características tropicales el 22 de septiembre, aunque pidió conservar la vigilancia.