El Sunny Hill Festival abrió su séptima edición, a las afueras de Prishtina, Kosovo. Este evento, fundado en 2018 por Dukagjin «Dugi» Lipa y su hija, la superestrella pop Dua Lipa, se ha consolidado como uno de los shows musicales más grandes de Kosovo y entre los más relevantes del sudeste de Europa.
Aunque en esta edición Dua Lipa no formó parte del cartel, su influencia y presencia marcaron el primer día de actividades del festival. La cantante londinense estuvo presente entre el público disfrutando de las actuaciones junto a familiares y amigos, reafirmando así su vínculo personal con un proyecto que ella misma ayudó a crear.
En su cuenta de Instagram, la cantante compartió una foto con su papá y hermano Gjin a quienes les agradeció su presencia y el apoyo en sus proyectos.
“¡Estoy emocionada, sintiéndome tan increíblemente orgullosa de nuestra familia y de todo el equipo por todo a lo que se han dedicado para que esto suceda!”, escribió Dua Lipa.
En cuanto al plano musical, la jornada inaugural estuvo encabezada por Katy Perry, quien ofreció un show cargado de energía como parte de su gira «Out of Office Tour».
Otros de los artistas principales fueron Lewis Capaldi y Martin Garrix, quienes encabezaron el Sunny Hill, junto a figuras de la diáspora albanesa como Dhurata Dora, Ledri Vula, MC Kresha y Lyrical Son.
Más allá de la música, la relevancia del Sunny Hill Festival trasciende lo puramente artístico. Dua Lipa y su padre lo crearon con el objetivo de cambiar la narrativa internacional sobre Kosovo, un país que Dua vio de cerca al vivir allí tras la guerra de finales de los años noventa.
El festival se ha convertido en una vitrina cultural que impulsa el turismo, dinamiza la economía local y proyecta una imagen renovada del país en el mapa festivalero mundial, generando un impacto económico que, en ediciones recientes, ha superado los 20 millones de euros.
Para esta nueva edición, se tiene proyectada la asistencia de 100 mil asistentes esperados de distintas partes del mundo a lo largo del fin de semana, El primer día confirmó el crecimiento sostenido de un festival que combina estrellato internacional, identidad local y un fuerte componente solidario a través de la Fundación Sunny Hill.