El Smiljan Radić Premio Pritzker se convirtió en una de las noticias más destacadas del mundo de la arquitectura este año. El arquitecto chileno de 60 años fue reconocido con el prestigioso galardón internacional, considerado por muchos como el equivalente al Nobel dentro de esta disciplina.
El anuncio se realizó este jueves y confirma a Smiljan Radić como uno de los arquitectos más influyentes de la actualidad. El jurado destacó que su obra, aunque a primera vista puede parecer experimental o incluso inacabada, tiene la capacidad de generar espacios que elevan la experiencia de quienes los visitan. De hecho, describieron su arquitectura como “optimista y discretamente alegre”.
Con este reconocimiento, Radić se convierte en el quinto arquitecto latinoamericano en recibir el prestigioso Premio Pritzker, que se entrega desde 1979 y ha distinguido a figuras fundamentales de la arquitectura mundial.
Smiljan Radić Premio Pritzker: una arquitectura que desafía lo convencional
A lo largo de su carrera, Radić ha desarrollado más de 60 proyectos que incluyen viviendas, espacios culturales e incluso pequeñas intervenciones urbanas. Aunque ha trabajado en diferentes países de América y Europa, la mayoría de sus obras se encuentran en su natal Chile.
Entre sus proyectos más destacados se encuentra el Teatro del Biobío, ubicado en Concepción. Este recinto cultural destaca por su fachada semitranslúcida que por la noche emite una luz cálida, similar a una linterna de papel.
Otro trabajo notable es la ampliación del Museo Chileno de Arte Precolombino en Santiago, donde combinó arquitectura contemporánea con un edificio histórico del siglo XVIII.
Radić también es conocido por su forma particular de utilizar los materiales. En su restaurante Mestizo, por ejemplo, el techo está sostenido por enormes rocas provenientes de una cantera local, mientras que su proyecto residencial Casa Pite se integra al paisaje de un acantilado.
Un arquitecto sin estilo fijo y con reconocimiento internacional
Uno de los momentos que impulsó la carrera internacional de Radić ocurrió en 2014, cuando fue invitado a diseñar el pabellón anual de las Serpentine Galleries en los jardines de Kensington, en Londres. Su propuesta consistió en una estructura de fibra de vidrio con forma de anillo apoyada sobre grandes rocas, una obra surrealista que sorprendió a visitantes y críticos.
En los años posteriores, el arquitecto ha desarrollado proyectos en países como Croacia, Italia y Estados Unidos, donde diseñó una tienda insignia para la marca Alexander McQueen en Miami.
Radić asegura que evita repetir fórmulas en su trabajo y prefiere resolver cada proyecto según el lugar y su contexto. Esa visión ha sido clave para obtener el reconocimiento del jurado.
El premio incluye una medalla de bronce y una subvención de 100 mil dólares, que se entregarán en una ceremonia a finales de este año. Con este logro, Radić se suma a una lista de figuras legendarias de la arquitectura y refuerza la presencia latinoamericana en el escenario global.
Con información de CNN.