En tiempos marcados por la complejidad tecnológica y la exigencia operativa, Seguritech ha apostado por una construcción cultural profunda como eje de su sostenibilidad organizacional.
La empresa mexicana ha desarrollado una estructura interna que privilegia el criterio, la madurez y la coherencia entre valores y decisiones.
Embajadores culturales como agentes de cohesión
La estrategia se articula a través de los denominados “Campeones de la Cultura”, figuras que encarnan los principios centrales de la organización y que actúan como catalizadores de comunicación, alineación institucional y colaboración transversal.
Entre sus funciones destacan:
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Reforzar valores organizacionales compartidos
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Facilitar la articulación entre áreas
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Promover liderazgo responsable y maduro
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Impulsar entornos de confianza y aprendizaje
Humanismo organizacional en entornos tecnológicos

Desde la visión de Ariel Picker, CEO de Seguritech, una cultura compartida convierte a la tecnología en una herramienta más efectiva para enfrentar escenarios complejos.
Bajo dicha perspectiva, la fortaleza humana no es complementaria, sino estructural en un sector donde la seguridad, interoperabilidad y los sistemas inteligentes son críticos.
Reconocimiento institucional
La cultura organizacional de Seguritech ha sido validada por la certificación Great Place to Work, que distingue a las organizaciones con altos estándares de confianza, equidad y orgullo laboral.
Ese reconocimiento consolida su apuesta por el bienestar, la inclusión y el desarrollo profesional.
Cultura como infraestructura invisible
Más allá de los reconocimientos, los «Campeones de la Cultura» generan impactos tangibles: mayor coordinación, precisión operativa y soluciones integrales.
En Seguritech, la cultura no solo se transmite, sino que se construye como una infraestructura invisible que sostiene la continuidad operativa y la resiliencia institucional.
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