imagen tomada de cronista.com
Dos hallazgos prehispánicos recientes en Oaxaca han dejado una mezcla de asombro y preocupación entre arqueólogos mexicanos. Aunque los descubrimientos evidencian la riqueza histórica del país, también muestran el impacto del saqueo arqueológico, un problema que pone en riesgo el patrimonio nacional.
El primer caso ocurrió en San Pedro Jaltepetongo, donde se encontró una tumba de entre 500 y 700 años con piezas como un colgante de oro asociado a Ehécatl, vasijas y cuencos decorados. Sin embargo, cuando las autoridades revisaron el sitio, muchos objetos ya habían sido retirados por habitantes de la zona. El hallazgo fue confirmado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia.
El segundo descubrimiento, también en Oaxaca, fue aún más desconcertante: una cámara funeraria de más de 1,400 años estaba completamente vacía. La presidenta Claudia Sheinbaum calificó el sitio como uno de los hallazgos más relevantes de la última década, pese a haber sido saqueado antes de su estudio.
México posee vestigios de civilizaciones que datan de más de tres mil años, pero conservarlos intactos resulta cada vez más difícil. El caso de San Pedro Jaltepetongo desató un debate sobre quién debe resguardar las reliquias: las comunidades locales o las autoridades federales.
Según el influencer Señor Blue, quien difundió el hallazgo, muchos habitantes temen que las piezas sean trasladadas a la capital y prefieren que se construya un museo local. Mientras tanto, el INAH ya trabaja con la comunidad para catalogar los restos que permanecen en la tumba, incluidos huesos humanos que no fueron retirados por superstición.
El instituto también pidió a la ciudadanía prudencia al difundir estos hallazgos, pues la exposición pública puede incentivar el robo y el comercio ilegal de antigüedades, algo que ocurre con frecuencia en redes sociales.
Sitios como Tulum muestran el potencial turístico del patrimonio arqueológico mexicano, aunque el acceso a tumbas suele estar restringido para protegerlas.
Sin embargo, especialistas advierten que la protección enfrenta limitaciones presupuestarias. Investigadores de la Universidad Autónoma Metropolitana señalan que los recortes recientes al INAH complican la vigilancia y conservación de estos espacios.
El impacto del saqueo no es solo material. Para expertos como Omar Espinosa Severino, cada tumba vacía representa información histórica perdida para siempre. Como resume el investigador: cada sitio saqueado es una historia que ya no podrá contarse.
Con información de El Cronista.
Un descubrimiento en el sureste de Australia está dando de qué hablar entre científicos y…
Un grupo de cineastas, productores y actores mexicanos pidió que el cine mexicano sea reconocido…
El emblemático Museo del Louvre vuelve a estar en el centro de la polémica. Esta…
La cantante estadounidense Britney Spears ha firmado la venta de los derechos de su catálogo…
La nostalgia por los inicios del milenio se apodera nuevamente de la moda. Los tenis…
VOLT de AJEMEX se ha convertido en ese compañero inseparable de las partidas que se…