El Museo del Louvre retomó su actividad normal y volvió a recibir visitantes en todas sus áreas, luego de que los trabajadores del recinto decidieran no continuar con la huelga que había afectado su operación.
La decisión se tomó en asamblea, aunque los sindicatos dejaron claro que el conflicto no está resuelto.
Valérie Baud, representante de la Confederación Francesa Democrática del Trabajo (CFDT), explicó que la pausa en las protestas no significa el fin del movimiento. De hecho, se convocó a una nueva asamblea general para el próximo jueves, en la que se evaluarán los avances en las negociaciones.
Por su parte, la Confederación General del Trabajo (CGT) informó que siguen vigentes las movilizaciones anunciadas desde diciembre, a la espera de respuestas concretas por parte del Ministerio de Cultura.
Seguridad y gobernanza, los ejes del reclamo
En un comunicado conjunto fechado el 19 de diciembre, la intersindical integrada por CFDT, CGT y Sud-Solidarios expuso una serie de “reivindicaciones urgentes”.
Entre ellas destacan cambios en el modelo de gobernanza del museo y la implementación de reformas que refuercen la seguridad.
Estas exigencias están directamente relacionadas con el robo ocurrido el 18 de octubre, cuando un grupo de ladrones ingresó por un balcón de la galería de Apolo, en pleno horario de visitas, y sustrajo joyas de la corona de Francia tras romper varias vitrinas.
Hasta el momento, las piezas no han sido recuperadas.
Empleo y precios de entrada en debate
Además de la seguridad, los sindicatos piden la creación de empleos estables acordes a las necesidades reales del museo, la regularización de trabajadores temporales y el rechazo al aumento del precio de entrada para visitantes extracomunitarios, que pasaría de 22 a 32 euros a partir del día 14.
Aunque el Louvre ya funciona con normalidad, el panorama sigue abierto y no se descarta que las protestas se reactiven si no hay avances en las negociaciones.