imagen tomada de pixabay.com
Bangladesh tiene ingredientes que muchos destinos soñarían: playas extensas, selvas de manglares, plantaciones de té y una vida local vibrante.
Sin embargo, para gran parte del turismo internacional, el país continúa siendo un gran desconocido en el mapa de viajes.
En 2024, Bangladesh recibió apenas 650 mil turistas extranjeros, una cifra muy baja si se compara con la afluencia que registran países vecinos como India o Sri Lanka.
A pesar de su riqueza natural y cultural, el país aún no logra posicionarse como un destino turístico popular.
De acuerdo con operadores turísticos, uno de los principales obstáculos es la imagen internacional del país.
Para muchos viajeros, Bangladesh está asociado a desastres naturales, pobreza o conflictos, una percepción que opaca su diversidad y atractivo.
Fahad Ahmed, fundador de Bengal Expedition Tours, señala que los visitantes actuales buscan experiencias auténticas.
Destaca lugares como Dacca, una de las ciudades más pobladas del mundo; Sreemangal, famosa por sus colinas cubiertas de plantaciones de té; y Cox’s Bazar, que presume más de 120 kilómetros de playa de arena blanca.
Aunque el turismo aún está en desarrollo, la apertura de nuevos hoteles, la facilidad para obtener visados y el interés de agencias internacionales están haciendo que el país sea cada vez más accesible para los viajeros curiosos.
Quienes se han animado a visitar Bangladesh suelen coincidir en algo: el país está muy lejos de lo que imaginaban.
Turistas como Anand Patel y Gary Joyce relatan experiencias positivas marcadas por mercados locales auténticos, recorridos fluviales, ciudades vibrantes y una hospitalidad constante.
Desde los mercados flotantes del delta del Ganges hasta el casco antiguo de Dacca, muchos viajeros destacan la autenticidad del país, lejos del turismo masivo.
Para ellos, Bangladesh ofrece oportunidades únicas para la fotografía, el contacto humano y la exploración cultural.
Guías locales reconocen que existen retos, como la inestabilidad política, la pobreza o ciertos riesgos de seguridad, pero subrayan que la mayoría de los visitantes vive experiencias seguras y enriquecedoras.
Además, promueven el ecoturismo, las estancias rurales y los proyectos comunitarios como alternativas sostenibles.
En regiones como los Sundarbans, Patrimonio de la Humanidad, los viajeros pueden incluso avistar al tigre de Bengala, mientras que en zonas rurales el turismo comunitario permite a las familias locales generar ingresos adicionales.
Aunque Bangladesh difícilmente aspira a convertirse en un destino de masas, operadores y guías coinciden en que su encanto reside precisamente en eso: un país auténtico, poco explorado y lleno de historias reales, ideal para viajeros que buscan algo distinto a los circuitos tradicionales.
Con información de CNN.
El regreso de BTS ya es una realidad y viene acompañado de un nombre cargado…
La música sinfónica juvenil tendrá un arranque especial este 2026. El Centro Nacional de las…
Hablar de sostenibilidad hoy implica ir más allá de discursos y compromisos simbólicos; y para…
La relación entre Christian Nodal y Ángela Aguilar volvió a colocarse en el centro de…
Cada 16 de enero, millones de personas alrededor del mundo vuelven a poner play a…
El talento mexicano volvió a destacar a nivel internacional. El fotógrafo Arturo Ramírez Rangel fue…