Arabia Saudí acaba de subir la vara del entretenimiento mundial. En las afueras de Riad abrió sus puertas Six Flags Qiddiya City, un gigantesco parque de atracciones que presume la montaña rusa más alta, más larga y más rápida del planeta. Con una inversión que supera los 1.000 millones de dólares, el proyecto se convierte en el primer gran activo operativo de Qiddiya, una de las apuestas más ambiciosas del país para diversificar su economía.
La gran estrella del recinto es Falcon’s Flight, una atracción que ha destronado a la famosa Formula Rossa de Abu Dhabi y que ya es considerada la nueva reina de la adrenalina.
Falcon’s Flight, la montaña rusa más extrema del mundo
Ubicada en el borde del acantilado de Tuwaiq, Falcon’s Flight rompe todos los récords conocidos.
Alcanza 250 kilómetros por hora, se eleva hasta 195 metros de altura y ofrece una caída vertical de 158 metros.
Su recorrido total es de 4,2 kilómetros y la experiencia dura cerca de cuatro minutos cargados de velocidad y vértigo.
Pero no es la única atracción que impresiona.
El parque cuenta con 28 juegos, cinco de ellos con marcas mundiales, como la Sirocco Tower, la torre de caída libre más alta del planeta con 145 metros; el Gyrospin, el péndulo más alto del mundo; y la Iron Rattler, la montaña rusa tipo tilt más alta jamás construida.
Six Flags Qiddiya City y el plan de Arabia Saudí para el futuro
Detrás del proyecto está el Public Investment Fund (PIF), el fondo soberano del reino, impulsado por la estrategia Saudi Vision 2030, que busca reducir la dependencia del petróleo y fortalecer sectores como el turismo y el entretenimiento.
De acuerdo con Qiddiya Investment Company, el parque podría generar 7.000 empleos y aportar 686 millones de dólares al PIB saudí en su primer año. Para 2030, las previsiones apuntan a 85.000 empleos, más de 11.700 millones de dólares en impacto económico y hasta 48 millones de visitantes anuales.
Six Flags Qiddiya City abrió al público el 31 de diciembre de 2025, con entradas para adultos de alrededor de 87 dólares.
Y esto es solo el comienzo: el proyecto se expandirá con un parque acuático, instalaciones deportivas, un circuito de Fórmula 1, un estadio mundialista, zonas culturales y áreas residenciales.
El parque de atracciones es apenas la primera muestra de una macrociudad que busca colocar a Arabia Saudí en el mapa global del ocio y el turismo, con la adrenalina como carta de presentación.