“Academia de violadores”: destapan red global que enseñaba a drogar y agredir mujeres
“Academia de violadores”: destapan red global que enseñaba a drogar y agredir mujeres

“Academia de violadores”: destapan red global que enseñaba a drogar y agredir mujeres

«Academia de violadores» es el nombre con el que expertos han calificado una red internacional descubierta tras una investigación periodística que expone uno de los lados más oscuros de internet.

Durante meses, un equipo de CNN se infiltró en comunidades digitales donde hombres compartían, de forma anónima, métodos para drogar y agredir sexualmente a mujeres mientras dormían.

El hallazgo, publicado el 26 de marzo de 2026, encendió alarmas a nivel global.

Academia de violadores: así operaba la red

El punto de partida fue un sitio para adultos donde se detectaron más de 20 mil videos etiquetados como “sleep”, es decir, grabaciones de mujeres inconscientes. Muchos de estos contenidos acumulaban decenas de miles de visualizaciones.

Desde ahí, los usuarios compartían enlaces hacia un grupo de Telegram llamado “Zzz”, que llegó a reunir cerca de mil miembros. Las periodistas crearon perfiles falsos para infiltrarse y documentar lo que ocurría dentro.

En estos espacios, los usuarios intercambiaban instrucciones detalladas: desde dosis de sedantes hasta formas de grabar sin ser detectados. Incluso se ofrecían sustancias descritas como “líquidos para dormir”, vendidas en línea con la promesa de que las víctimas no recordarían nada.

Casos reales y el reto para las autoridades

La investigación también evidenció cómo estas comunidades normalizan el abuso. Algunos miembros se felicitaban entre sí y vendían los videos, convirtiendo la violencia en un negocio.

Uno de los casos documentados fue el de un hombre en Polonia, identificado como “Piotr”, quien fue arrestado tras ser vinculado con agresiones grabadas y difundidas. De ser declarado culpable, podría enfrentar hasta 20 años de prisión.

Las víctimas enfrentan otro obstáculo: probar lo ocurrido. Testimonios como el de Zoe Watts o Valentina muestran lo difícil que es denunciar, especialmente cuando no hay huellas físicas.

Además, especialistas advierten que el uso de medicamentos que dejan pocos rastros complica aún más los procesos judiciales.

Aunque el grupo en Telegram fue eliminado, la investigación concluye que estas redes siguen activas en otros espacios, adaptándose constantemente y representando un desafío creciente para las autoridades en todo el mundo.

Con información de El Heraldo.

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