Don Favio, el artista de 82 años que pinta en Comas y conquistó TikTok con sus retratos
Don Favio, el artista de 82 años que pinta en Comas y conquistó TikTok con sus retratos

Don Favio, el artista de 82 años que pinta en Comas y conquistó TikTok con sus retratos

A sus 82 años, don Favio Jiménez sigue pintando con la misma emoción que cuando era un niño. Lo hace sin prisas, con paciencia y con una historia de vida que hoy ha llamado la atención de miles de personas en TikTok. Sus retratos, vendidos en el Mercado El Parral, en Comas, no solo muestran rostros: cuentan décadas de esfuerzo, memoria y resistencia.

Desde los seis años descubrió que el color podía ser un refugio. Desde entonces no ha soltado los pinceles. Han pasado más de cinco décadas y su arte sigue tan vivo como él.

Un aprendizaje temprano que marcó su camino

Durante la primaria, Favio no solo dibujaba. También resolvía exámenes de matemáticas para otros alumnos y así lograba salir adelante. “Nunca me ampayaron”, recuerda entre risas. Ese ingenio fue el inicio de una vida dedicada a enseñar.

Con los años, las clases particulares se volvieron parte de su rutina. Enseña matemáticas y pintura, convencido de que el conocimiento se comparte. Incluso ha dado clases de arte a tres generaciones de una misma familia. Para él, enseñar es otra forma de crear.

Don Favio Jiménez y el arte que no se jubila

Desde hace más de 50 años pinta cuadros por encargo. Ha retratado familias completas, parejas, mascotas y escenas que alguien quiere conservar para siempre. El reto más grande fue un retrato de 30 personas, una obra que exigió técnica, paciencia y mucha dedicación.

Trabaja con lo justo: una docena de brochas gastadas y óleo sobre tela, su técnica favorita. “No es cuestión de dinero, sino de amor y años de práctica”, asegura. El óleo, dice, le da vida y textura a cada cuadro.

Su mayor inspiración fue su esposa, quien siempre lo animó a seguir pintando. Hoy la recuerda en cada trazo. El arte también le ha servido para acompañar la ausencia y transformar el dolor en color.

Una de las historias que más lo marcó fue el encargo de una madre que le pidió retratar a su hijo, un suboficial acusado de traición y ejecutado. Otros pintores rechazaron el trabajo; él no.

Actualmente, don Favio vende sus cuadros en el Mercado El Parral y por las tardes recorre la avenida Túpac Amaru con sus óleos bajo el brazo. Algunos días vende, otros no. Pero siempre sale. Porque para él, pintar no es solo un oficio: es su manera de seguir vivo.

Con información de Trome.

Entradas Relacionadas