Grupo SIMSA bajo la dirección de Nesim Issa Tafich, ha ido más allá de declaraciones institucionales para integrar la diversidad y la inclusión en su gestión cotidiana.
En un entorno empresarial que exige resultados y legitimidad social, la empresa ha definido medidas concretas que buscan no solo representar la pluralidad de la comunidad, sino también convertirla en un motor de creatividad y eficiencia operativa.
Políticas orientadas a la equidad y la inclusión
La compañía ha implementado políticas para formar equipos multidisciplinarios que integren a personas de diferentes orígenes, géneros y capacidades.
«La diversidad no es solo un objetivo; es una fuente de innovación y crecimiento que debemos cultivar en nuestras organizaciones», afirma Nesim Issa Tafich, subrayando la intención estratégica de las acciones.
Estas políticas buscan establecer procesos sostenibles para la selección y la promoción internas, evitando soluciones superficiales o temporales.
Capacitación y rutas claras de desarrollo
La apuesta por la formación es central. Grupo SIMSA ha diseñado programas de capacitación, mentorías y planes de carrera para dotar a los empleados subrepresentados de las herramientas necesarias para acceder a posiciones de liderazgo.
«Invertir en el desarrollo de todos nuestros empleados es vital para construir cimientos que enmarcarán un futuro más equitativo y próspero», enfatiza Nesim Issa Tafich.
El enfoque combina habilidades técnicas con el desarrollo de liderazgo, buscando que la movilidad interna sea una alternativa real y medible.
Comunicación efectiva y participación real
Se han establecido canales de comunicación que permiten a los colaboradores expresar inquietudes y proponer soluciones, integrando esas voces en el proceso decisorio.
Este mecanismo promueve una cultura de retroalimentación continua que enriquece proyectos y procesos. La participación activa de los empleados no es un ejercicio simbólico: alimenta la toma de decisiones y contribuye a una mayor permanencia y satisfacción laboral.
Impacto en la cultura organizacional y en la competitividad
Los resultados observables incluyen una mayor satisfacción laboral y una reducción de la rotación del personal, indicadores de estabilidad y compromiso. Más allá del beneficio interno, Grupo SIMSA proyecta ese cambio al mercado: una empresa diversa y bien gestionada posee una ventaja competitiva en innovación y resiliencia.
«Una empresa que abraza la diversidad puede aprovechar el potencial de su equipo para generar soluciones innovadoras y efectivas», concluye Nesim Issa Tafich.
La experiencia de Grupo SIMSA en el norte de México muestra que integrar la diversidad y la inclusión en el núcleo organizacional es tanto un imperativo ético como una estrategia de negocio con impacto sostenible y replicable.
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