El Fondo Pawanka nació en 2014 con el cometido de promover la filantropía intercultural, y construir donaciones desde una perspectiva de solidaridad y reciprocidad; es liderado por representantes indígenas de diferentes partes del mundo.
Actualmente apoya proyectos de organizaciones locales en las siete regiones socioculturales del mundo, muchos de los proyectos se encuentran ligados al cambio climático, al impacto en las comunidades indígenas y al incremento de la resiliencia comunitaria frente al cambio climático.
La fundación considera que los pueblos indígenas se encuentran amenazados porque dependen directamente de los recursos naturales para garantizar la alimentación, y el entorno adecuado para vivir.
Para el Fondo Pawanka, y las organizaciones que lo integran, la resiliencia comunitaria es la capacidad colectiva para anticipar, prepararse, reducir el impacto y superar desastres. Es decir, es una práctica donde todos enseñan y todos aprenden; los pilares de la resiliencia comunitaria son la identidad cultural, los conocimientos tradicionales, sentido de pertenencia, la reciprocidad y el humor colectivo que permita expresarse.
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