El Mundial 2026 llega con expectativas deportivas históricas, pero también con un creciente debate sobre los derechos humanos. Organizaciones internacionales y el Consejo de Europa han pedido a la FIFA fortalecer las medidas que garanticen la integridad del torneo y la protección de aficionados, trabajadores, periodistas y comunidades anfitrionas.
La competencia se celebrará en México, Estados Unidos y Canadá, una sede compartida que obliga a coordinar políticas comunes en materia de seguridad, inclusión y respeto a los derechos fundamentales. Además, diversas organizaciones consideran que el evento representa una oportunidad para establecer nuevos estándares internacionales antes de la Copa del Mundo de 2030.
Derechos humanos marcan la agenda del Mundial 2026
El Consejo de Europa solicitó a la FIFA abrir un diálogo para proteger el futbol de presiones políticas, económicas y relacionadas con las apuestas. La petición surgió tras diversas controversias que, según el organismo, pusieron en duda la integridad del torneo y evidenciaron la necesidad de reglas más sólidas.
Asimismo, Amnistía Internacional y otras organizaciones han insistido en que cada ciudad sede implemente planes de acción enfocados en prevenir la discriminación, proteger los derechos laborales, combatir la trata de personas y garantizar la libertad de expresión. Estas medidas forman parte de la estrategia oficial de sustentabilidad y derechos humanos impulsada por la FIFA.
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El reto de convertir el futbol en un espacio más inclusivo
La FIFA sostiene que su estrategia busca reducir los impactos sociales negativos y generar beneficios para las comunidades anfitrionas. Sin embargo, organizaciones civiles consideran indispensable que esos compromisos se traduzcan en acciones verificables durante el desarrollo del torneo.
El Mundial 2026 será la primera Copa del Mundo con 48 selecciones y reunirá partidos en 16 ciudades de Norteamérica. Ese crecimiento también amplía la responsabilidad de garantizar un evento seguro, incluyente y respetuoso de los derechos humanos para millones de personas que asistirán desde distintos países.