El 17 de febrero de 2026 comienza un nuevo ciclo del calendario tradicional chino: el Año del Caballo. Tras el periodo regido por la serpiente, este animal toma protagonismo dentro del zodíaco chino, donde cada año está representado por uno de los doce signos. El caballo no es solo un símbolo del horóscopo, sino una figura clave en la mitología, la historia y la vida cultural de China.
El Año del Caballo en la mitología china
Dentro del imaginario tradicional, el caballo está estrechamente ligado al dragón. Una de las figuras más representativas es el caballo dragón (lóng mǎ), una criatura mitológica con cuerpo de caballo y rasgos de dragón, considerada un símbolo auspicioso y vinculada al espíritu del río Amarillo. Esta figura representa la fuerza, el vigor y el carácter del pueblo chino.
La relación entre ambos animales se repite en la simbología militar, donde los caballos de gran tamaño eran llamados “dragones”. Estas asociaciones refuerzan la idea del caballo como un emblema de energía, nobleza y poder.
Tradición, calendario y lo que trae el Año del Caballo
Los primeros registros del caballo en textos chinos se remontan a la dinastía Zhou, y su presencia quedó formalizada dentro del zodíaco durante el periodo de Primaveras y Otoños. Más adelante, durante la dinastía Han, el Año del Caballo ya formaba parte del sistema Gan-Zhi, base del calendario tradicional.
Su importancia también está ligada a la histórica Ruta del Té y los Caballos, una red comercial que conectó regiones de China durante siglos, y al simbolismo del caballo blanco que, según la tradición, transportó los primeros textos budistas al país, dando origen al Templo del Caballo Blanco.
El calendario chino es lunisolar, ya que combina los ciclos de la Luna y del Sol. Para evitar desfases con las estaciones, se añaden meses bisiestos de manera periódica, lo que explica por qué el Año Nuevo Chino no tiene una fecha fija en el calendario occidental.
En términos simbólicos, el caballo representa vitalidad, velocidad y perseverancia. Se cree que quienes nacen bajo este signo son personas trabajadoras, sociables y competentes. Sin embargo, quienes cumplen años en un Año del Caballo deben prestar atención al běnmìngnián, un periodo considerado de mala suerte según la tradición, relacionado con creencias cosmológicas y figuras celestiales llamadas tàisuì.
Así, el Año del Caballo 2026 llega cargado de historia, simbolismo y una visión dinámica del futuro, donde la energía y el movimiento marcan el ritmo del nuevo ciclo.