Adiós al blanco perfecto: así se vive la decoración más atrevida de 2026
Adiós al blanco perfecto: así se vive la decoración más atrevida de 2026

Adiós al blanco perfecto: así se vive la decoración más atrevida de 2026

La decoración 2026 llega con ganas de hacerse notar.

Los interiores dejan de ser neutros y silenciosos para convertirse en espacios llenos de color, personalidad e historias que contar.

Si los salones blancos y las casas idénticas ya no te dicen nada, este nuevo enfoque promete justo lo contrario: emoción, carácter y un punto teatral que transforma cada rincón del hogar.

Las tendencias apuntan a una estética menos perfecta, más expresiva y claramente personal.

No se trata solo de impactar visualmente, sino de crear ambientes pensados para disfrutarse: colores que animan, texturas que reconfortan, materiales resistentes y una iluminación que acompaña la vida diaria.

Decoración 2026: casas que cuentan historias

Uno de los pilares de esta tendencia es la narrativa.

Cada proyecto se construye a partir de una idea o emoción que funciona como hilo conductor. Materiales, colores y volúmenes se eligen con coherencia para dar forma a hogares con alma.

Ejemplos sobran: comedores que combinan chimeneas clásicas con espejos y piezas icónicas, salones donde un papel pintado define toda la atmósfera o espacios que juegan con el llamado “rojo inesperado”, esa pincelada de color capaz de transformar por completo una estancia.

El objetivo no es crear una escena rígida, sino un marco flexible donde puedan convivir distintas historias y momentos del día.

Color, teatralidad y mezcla sin miedo

El color es protagonista absoluto.

Tonos vibrantes, combinaciones atrevidas y reglas como la del 60/30/10 ayudan a lograr interiores equilibrados pero llenos de vida.

El papel pintado gana un lugar privilegiado, ya sea floral, mural o con textura, por su capacidad para cambiar un espacio de forma inmediata y emocional.

Las paredes también hablan: acabados encalados, pinturas con relieve y cuadros en tonos intensos aportan profundidad sin saturar.

A esto se suma el gusto por lo ecléctico, donde mezclar estilos, muebles y épocas no solo está permitido, sino recomendado.

Esta actitud se extiende a toda la casa, incluso a zonas como lavaderos o cuartos de invitados, que dejan de ser secundarios.

Además, los espacios se conectan visualmente mediante arcos, listones o papeles pintados, reforzando la sensación de continuidad y relato.

En 2026, decorar es también una forma de expresión. Los interiores reflejan cómo vivimos y cómo queremos mostrarnos: auténticos, emocionales y sin miedo al color.

Con información de Hola!

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