Caseta Cultural Cafre es el nombre del proyecto que convirtió una antigua caseta de periódicos del Centro Histórico de Puebla en un punto de encuentro para lectores. Lo que antes ofrecía diarios y revistas, hoy alberga libros de todos los géneros que pueden comprarse, intercambiarse o incluso adoptarse.
Ubicada en la calle 13 Oriente, esquina con 16 de Septiembre, esta caseta parece una más de las pocas que sobreviven en la zona.
Sin embargo, detrás de su estructura metálica hay una iniciativa autogestiva que busca acercar la lectura a la vida cotidiana, directamente desde el espacio público.
El proyecto es impulsado por Gonzalo Yamil Rosas, de 29 años, quien explicó que la idea de fomentar la lectura nació antes de tener un espacio fijo.
En sus inicios, participaba junto a otros compañeros en una ruta cultural alternativa en vía pública.
Tras la remodelación del Paseo Bravo y su salida de ese punto, comenzaron a buscar un nuevo lugar hasta encontrar una caseta en desuso que decidieron transformar.
Caseta Cultural Cafre y el poder del espacio público
Para su fundador, una caseta de periódicos es más que un puesto: representa libre expresión y difusión cultural.
Desde diciembre de 2025, el lugar funciona con la intención de eliminar barreras y devolver la confianza a quienes desean leer pero no siempre se sienten cómodos entrando a una librería.
El acervo es amplio y sin prejuicios. Hay diccionarios, enciclopedias, revistas, periódicos y obras de distintos géneros literarios.
La regla es simple: no hay tabúes. El objetivo no es cuestionar qué leen las personas, sino incentivar el hábito.
Comprar, intercambiar o adoptar libros
La dinámica es flexible. Los libros pueden comprarse y, tras su lectura, devolverse para intercambiarlos por otro del mismo valor sin costo extra. También se aceptan ejemplares para trueque. En el caso de las donaciones, los textos se regalan bajo la idea de “adopción”, dándoles una nueva oportunidad.
El proyecto incluso se extendió a la zona de San José, donde una estructura metálica abandonada fue remodelada para funcionar como punto de intercambio.
Gonzalo define esta acción como “urbanismo cultural”, una forma de resignificar espacios y crear redes comunitarias.
La Caseta Cultural Cafre abre de martes a domingo, de 12:00 a 20:00 horas, invitando a redescubrir el placer de leer, ahora desde la banqueta y sin formalidades.
Con información de El Sol de Puebla.