La Red Textil: mujeres argentinas que desafían la precarización y buscan cambiar la industria
La Red Textil: mujeres argentinas que desafían la precarización y buscan cambiar la industria

La Red Textil: mujeres argentinas que desafían la precarización y buscan cambiar la industria

La Red Textil nació para ordenar el trabajo de cooperativas y hoy se ha convertido en un movimiento que busca transformar la industria textil argentina. Lo que comenzó como una iniciativa para generar empleo y coordinar producción, ahora representa también una lucha contra la informalidad laboral y la precarización que afecta principalmente a mujeres.

La organización, liderada por Melen Vergniaud, agrupa a unas 40 cooperativas distribuidas en distintas regiones de Argentina, con fuerte presencia en la provincia de Buenos Aires. En total, entre 300 y 400 trabajadoras participan en esta red que abarca distintos eslabones de la cadena productiva, desde la fabricación de telas hasta la confección, estampado o marroquinería.

La Red Textil frente a la precarización laboral

Desde su origen, el objetivo fue claro: mejorar las condiciones de trabajo en un sector donde entre el 60% y el 80% de la fuerza laboral son mujeres, muchas de ellas trabajando desde sus propios hogares. Organizarse en cooperativas permitió coordinar compras, asumir más encargos y mejorar los ingresos.

Testimonios como el de Norma Cisterna, integrante del consejo directivo, reflejan ese cambio. Ella comenzó estampando prendas en la cocina de su casa y hoy dirige su propia cooperativa. Para muchas trabajadoras, pertenecer a la red significó pasar de trabajar sin perspectivas a reconocerse como parte de una comunidad productiva.

Datos de la organización Fundar indican que el empleo textil en el país está altamente feminizado y con elevados niveles de informalidad. Esta situación se profundizó tras el cierre de grandes fábricas en los años noventa y el auge de pequeños talleres domésticos, fenómeno que se agravó tras la crisis económica de 2001.

Economía, importaciones y futuro del sector textil

El panorama actual tampoco es sencillo. La apertura comercial impulsada bajo el gobierno de Javier Milei ha incrementado las importaciones textiles, afectando a la producción local. Según cifras del Instituto Nacional de Estadística y Censos, en 2025 las importaciones crecieron cerca de 90% en volumen y 60% en valor frente al año anterior.

Además, la Federación de Industrias Textiles Argentinas estima que el sector ha perdido más de 16.000 empleos desde 2023. Competir con productos importados más baratos se vuelve cada vez más difícil, lo que pone en riesgo a una industria que emplea a más de medio millón de personas.

A pesar de ello, La Red Textil apuesta por el valor humano del oficio y por iniciativas con impacto social y ambiental. Tras la pandemia, incluso colaboraron con el Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires en la producción de apósitos menstruales reutilizables fabricados con descartes textiles, combinando sostenibilidad y acceso a productos de higiene.

Hoy, el colectivo planea capacitaciones para compartir conocimientos entre costureras y reforzar el trabajo cooperativo. Para sus integrantes, el desafío es grande, pero también lo es la convicción: defender el trabajo colectivo, fortalecer el oficio y demostrar que otra forma de producir es posible.

Con información de El País.

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