SAT pide mural como pago de impuestos a pintor de 99 años y desata polémica cultural
SAT pide mural como pago de impuestos a pintor de 99 años y desata polémica cultural

SAT pide mural como pago de impuestos a pintor de 99 años y desata polémica cultural

A sus 99 años, el reconocido pintor y muralista Melchor Peredo enfrenta una situación que ha encendido el debate cultural y fiscal en México. Tras más de cuatro décadas cumpliendo con sus obligaciones tributarias mediante el esquema de pago en especie, el Servicio de Administración Tributaria (SAT) rechazó que cubra sus impuestos con obra pictórica y le exige entregar un mural como forma de pago.

Peredo, autor de alrededor de 30 murales en México, Estados Unidos y París, calificó la decisión como injusta y contradictoria, pues considera que afecta directamente al muralismo mexicano, una corriente artística que recientemente cumplió 100 años.

Pago en especie, ahora bajo cuestionamiento

El conflicto surgió luego de que el artista presentara en 2024 su declaración fiscal correspondiente a 2023, acompañada de un cuadro valuado en 200 mil pesos para cubrir impuestos. Un año después, en 2025, el SAT le notificó que debía pagar con un mural de técnica y dimensiones similares a la obra enajenada.

El pintor explicó que realizar una obra de ese tipo implicaría un costo mucho mayor al impuesto a cubrir, que asciende a 32 mil pesos. Una situación similar ocurrió con su declaración de 2024, cuando por la venta de un retrato de 30 mil pesos, el SAT le solicitó entregar una obra equivalente, lo que elevaría de forma desproporcionada el costo del pago.

Ante ello, Peredo envió una carta a la subadministración de Pago en Especie del SAT, señalando que la exigencia supera el monto real de sus adeudos y que no existen cambios al decreto que permite este esquema para artistas plásticos, vigente incluso después de la reforma de 2017.

Un reclamo por el valor cultural del arte

El muralista subrayó que crear un mural no es un proceso sencillo: puede tomar de uno a cinco años de trabajo, requiere contratar ayudantes con seguro, asesoría arquitectónica y una inversión que rebasa por mucho el monto del impuesto. Desde su perspectiva, las nuevas instrucciones del SAT reducen las obras artísticas a simples objetos, ignorando su valor cultural y estético.

A raíz del conflicto, Peredo decidió darse de baja del programa de pago en especie en el último trimestre de 2025. Aunque aclaró que no busca un trato especial, pidió a las autoridades reconsiderar esta disposición para que se siga aceptando el pago con pinturas y no exclusivamente con murales.

La investigadora Guillermina Guadarrama Peña, del Centro Nacional de Investigación y Documentación de Artes Plásticas del Inbal, calificó el caso como “profundamente injusto y poco humano”, y consideró necesario que el SAT revise y actualice los convenios, tomando en cuenta la edad y condiciones reales de los artistas.

Mientras tanto, el SAT no ha fijado una postura pública sobre el caso. La controversia pone sobre la mesa la discusión sobre cómo el Estado valora y protege el trabajo artístico, especialmente el de creadores con una trayectoria que ha marcado la historia cultural del país.

Con información de La Jornada.

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