Perros prodigio sorprenden a la ciencia: aprenden palabras solo escuchando conversaciones
Perros prodigio sorprenden a la ciencia: aprenden palabras solo escuchando conversaciones

Perros prodigio sorprenden a la ciencia: aprenden palabras solo escuchando conversaciones

Los perros suelen destacar por obedecer órdenes como “sentado” o “quieto”, pero recordar nombres de objetos no es una habilidad común entre ellos.

Sin embargo, un pequeño grupo de perros superdotados está cambiando lo que la ciencia creía saber sobre la mente canina.

De acuerdo con investigadores, solo unos 50 perros en el mundo tienen la capacidad de memorizar los nombres de cientos de juguetes.

Ahora, un nuevo estudio reveló que estos animales no solo aprenden jugando, sino que también pueden adquirir palabras nuevas simplemente escuchando conversaciones humanas, incluso sin participar directamente.

Estudio con perros prodigio

En el experimento participaron diez perros con esta habilidad especial, entre ellos un border collie llamado Basket y un labrador de nombre Augie. Sus dueños tomaron un juguete desconocido y hablaron sobre él con otra persona, mientras los perros observaban… o incluso cuando no podían ver el objeto.

Después, los animales debían entrar a otra habitación y recuperar ese juguete específico entre muchos otros.

El resultado fue sorprendente: siete de cada diez perros lograron identificar correctamente el juguete solo por haber escuchado su nombre.

Algunos lo consiguieron incluso cuando el objeto estaba escondido dentro de una caja, lo que rompía la relación directa entre ver y oír.

“Es la primera vez que vemos un grupo concreto de perros capaz de aprender etiquetas escuchando interacciones humanas”, explicó Shany Dror, autor del estudio y académico de la Universidad Eötvös Loránd, en Hungría, y de la Universidad de Medicina Veterinaria en Austria.

Aprendizaje animal

Este tipo de aprendizaje es raro en el reino animal y solo se había observado antes en especies como loros y simios.

En los humanos, además, es clave para el desarrollo del lenguaje en los primeros años de vida. Sin embargo, estos perros ya son adultos, por lo que los científicos creen que su cerebro utiliza mecanismos distintos a los de las personas.

Para expertos en cognición animal, como Heidi Lyn, de la Universidad del Sur de Alabama, el hallazgo demuestra que los animales pueden tener capacidades cognitivas mucho más complejas de lo que se pensaba. El estudio fue publicado en la revista Science.

Eso sí, los investigadores aclaran que no todos los perros pueden aprender así.

Es poco probable que la mayoría esté memorizando nombres mientras descansa bajo la mesa. Aun así, el equipo científico planea seguir estudiando a estos perros superdotados, aunque reconoce que trabajar con ellos puede ser tan fascinante como caótico.

Con información de La Jornada.

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