Lilia Carrillo vuelve a Bellas Artes: una artista esencial regresa tras cinco décadas
Lilia Carrillo vuelve a Bellas Artes: una artista esencial regresa tras cinco décadas

Lilia Carrillo vuelve a Bellas Artes: una artista esencial regresa tras cinco décadas

Después de más de medio siglo de ausencia, Lilia Carrillo regresa al Museo del Palacio de Bellas Artes con una exposición que busca devolverle el lugar que merece dentro del arte mexicano y del panorama internacional. Lilia Carrillo. Todo es sugerente reúne más de 100 piezas y ofrece una mirada amplia a una creadora cuya obra, pese a su relevancia, permaneció durante años en segundo plano.

Carrillo (1930-1974) desarrolló una sólida carrera artística de al menos dos décadas. Logró reconocimiento institucional y comercial, y llevó su obra a Estados Unidos y Europa. Uno de sus trabajos más recordados es el mural La ciudad desbordada, impureza del aire (1969), presentado en el Pabellón Mexicano durante la Feria Mundial de Osaka 70, además de su vínculo con la llamada generación de la Ruptura.

Una obra que fue quedando en silencio

La muerte prematura de la artista, a los 43 años, provocó que gran parte de su producción quedara relegada.

Para el curador de la muestra, Daniel Garza Usabiaga, este olvido responde a varios factores, entre ellos la escasa visibilidad de las mujeres artistas en los circuitos institucionales durante la segunda mitad del siglo XX.

Aunque en los años noventa el Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey le dedicó una exposición y en 1993 se publicó el libro Lilia Carrillo: La constelación secreta, estos esfuerzos no lograron mantener su obra en circulación constante.

Mucho más que pintura

La exposición no sólo revisa su pintura abstracta, sino que también muestra facetas poco conocidas de Carrillo como ilustradora, escenógrafa y diseñadora de vestuario, especialmente vinculadas al teatro de vanguardia.

El recorrido inicia con su tránsito del realismo a la abstracción, una etapa en la que la artista encontró una voz propia que mantuvo hasta el final.

A diferencia de otros creadores contemporáneos, Carrillo fue siempre una pintora gestual, abstracta y lírica, con una obra que integró collage, materiales impresos y fragmentos de tela como parte de la pintura misma.

Reconstruir una historia dispersa

Uno de los retos para estudiar su trabajo ha sido la escasa presencia de su obra en colecciones públicas, lo que motivó al curador a investigar archivos personales y rastrear piezas para reconstruir una narrativa más completa.

El resultado revela a una artista mucho más multifacética de lo que se conocía.

Entre las piezas destacadas se encuentra nuevamente el mural creado para Osaka, cuya lectura formal alude tanto a la contaminación ambiental como a la violencia del Estado en México a finales de los años sesenta.

La muestra también incluye el cortometraje Mural efímero (1968), realizado en Ciudad Universitaria, así como referencias a su participación en el Salón Independiente, que cofundó junto a figuras como Manuel Felguérez, Vicente Rojo y Roger von Gunten.

Una invitación para nuevas generaciones

Para Garza Usabiaga, esta exposición funciona como una puerta de entrada para que nuevas generaciones conozcan la obra de Lilia Carrillo.

Aunque el recorrido abarca sus distintas etapas, aún quedan áreas por explorar que podrían consolidarla definitivamente como una artista de dimensión internacional.

La exposición Lilia Carrillo: Todo es sugerente permanecerá en el Museo del Palacio de Bellas Artes hasta el 8 de febrero de 2026, ofreciendo una oportunidad única para redescubrir a una creadora esencial del arte moderno mexicano.

Con información de La Jornada.

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