La comida que llega a millones de mesas comienza a enfrentar nuevas presiones desde los mercados internacionales. Durante septiembre, los precios mundiales de los alimentos volvieron a subir, impulsados principalmente por cereales, azúcar y aceites vegetales.
El Índice de Precios de los Alimentos de la FAO alcanzó 136 puntos, un incremento de 1.5 porcentaje respecto a agosto y de 5.8 porcentaje frente al mismo mes del año anterior. Se trata de su nivel más elevado desde noviembre de 2022.
Precios de los alimentos sienten presión internacional
Los cereales registraron uno de los movimientos más importantes. Su índice aumentó 5.1 porcentaje mensual, mientras el trigo subió 6.3 porcentaje y el maíz avanzó 5.6 porcentaje. Problemas logísticos en el mar Negro y condiciones secas en Norteamérica influyeron en estas variaciones.
El azúcar también presentó un aumento de 6.1 porcentaje durante septiembre. Las perspectivas de menor producción en Tailandia, las condiciones meteorológicas en India y las fuertes lluvias en Brasil presionaron las cotizaciones internacionales.
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No todos los alimentos aumentaron
El comportamiento fue diferente para otros productos. La carne bajó 1.1 porcentaje durante septiembre, principalmente por menores precios internacionales de cerdo y pollo. Los lácteos retrocedieron ligeramente 0.1 porcentaje.
Para las familias, estos movimientos no significan necesariamente aumentos inmediatos o iguales en supermercados y mercados locales. Los precios finales también dependen del transporte, tipos de cambio, producción nacional, distribución y condiciones económicas de cada país.
La FAO advirtió que, si las presiones internacionales continúan, podrían trasladarse a los consumidores, especialmente en países dependientes de las importaciones de alimentos y energía. Además, la producción mundial de cereales podría disminuir 2.1 porcentaje frente al año anterior.