Mujeres indígenas de Ecuador participan en juegos ancestrales y fortalecen espacios seguros para niñas, niños y comunidades.
Un premio reconoce el trabajo de AWAK en Ecuador

Un premio reconoce el trabajo de AWAK en Ecuador

El juego puede convertirse en refugio cuando una comunidad decide recuperar su memoria. En Ecuador, AWAK crea espacios seguros para mujeres indígenas, niñas y niños mediante prácticas culturales, movimiento y cuidado colectivo. Su trabajo nació en Camuendo, dentro del pueblo kichwa otavalo, y ahora recibe reconocimiento internacional.

El Foro Internacional de Mujeres Indígenas distinguió a AWAK con su Premio al Liderazgo. La edición de 2026 reconoció iniciativas que utilizan el deporte para fortalecer el bienestar, el autocuidado y la transformación comunitaria. Además, la organización ecuatoriana representó a América Latina y el Caribe entre cuatro proyectos ganadores.

Mujeres indígenas recuperan juegos y espacios propios

AWAK rescata juegos tradicionales como chunkana, curiquingue, kari atallpa shina y encender la vela. Estas dinámicas combinan movimiento, memoria y convivencia. Asimismo, permiten que las participantes ocupen espacios antes reservados principalmente para hombres, fortalezcan su autoestima y transmitan conocimientos comunitarios a las nuevas generaciones.

La organización también impulsa tejido, bordado, lectura en kichwa, escritura de poesía y danza tradicional. Sus actividades atienden los efectos de la violencia, la migración, la pobreza y la deserción escolar. También incluyen programas dirigidos a personas mayores y con discapacidad.

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AWAK convierte la cultura en cuidado colectivo

El nombre AWAK significa tejer y resume una metodología basada en unir personas, saberes e identidad. Diez jóvenes profesionales sostienen el proyecto junto con cinco personas mayores que transmiten conocimientos tradicionales. Por otro lado, el colectivo trabaja en Camuendo Chico y Loma Kunga, mientras amplía su presencia hacia otras comunidades kichwas.

El reconocimiento permitirá facilitar la participación de mujeres y niñas que viven en sectores alejados. También ayudará a documentar saberes rituales y preservar la memoria colectiva. Cada una de las cuatro organizaciones premiadas recibirá 15 mil dólares, un respaldo destinado a ampliar iniciativas comunitarias con resultados sociales, culturales, educativos y sanitarios.

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