El arte mexicano está de luto. El muralista, dibujante y grabador Guillermo Monroy Becerril, discípulo de Frida Kahlo y asistente de Diego Rivera, falleció a los 102 años en la ciudad de Cuernavaca, Morelos.
El Gobierno del estado confirmó la noticia a través de redes sociales, donde destacó su legado como “muralista excepcional” y figura ligada a los pilares del arte mexicano.
Monroy Becerril, quien había cumplido 102 años el pasado 7 de enero, formó parte del grupo conocido como “Los Fridos”, integrado por alumnos cercanos a Frida Kahlo.
Guillermo Monroy Becerril, una vida ligada al muralismo
Egresado de la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado La Esmeralda, el artista se formó junto a figuras como Frida Kahlo, Diego Rivera, Feliciano Peña, Raúl Anguiano, Agustín Lazo, José Chávez Morado y Everardo Ramírez.
En septiembre de 2024 recibió la Medalla de Oro Bellas Artes en Artes Visuales, otorgada por el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (Inbal), reconocimiento que compartió con la escultora Geles Cabrera y el artista Arturo Estrada.
Durante esa ceremonia, recordó la influencia de sus maestros y reafirmó su compromiso ideológico:
“No podría pintar si no estuviera en la lucha social”, expresó, al señalar que su obra estaba profundamente ligada a las causas sociales y a una sensibilidad revolucionaria.
Su obra trascendió fronteras
A lo largo de su trayectoria, la obra de Guillermo Monroy Becerril se exhibió en recintos como el Palacio de Bellas Artes, la Galería de la Plástica Mexicana, el Museo Anahuacalli y el Museo Casa Estudio Diego Rivera y Frida Kahlo.
También llevó su trabajo a escenarios internacionales en países como Polonia, Checoslovaquia, Alemania, Rusia, China y Estados Unidos.
Entre sus murales más destacados se encuentran “Belisario Domínguez” y “México 1847”, en una escuela primaria de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, así como “El beneficio de las vías de comunicación en la tierra”, ubicado en la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes en la Ciudad de México.
Con su partida, México despide a uno de los últimos representantes de una generación que vivió y defendió el muralismo como herramienta de expresión artística y compromiso social.
Con información de La Vanguardia.