Una isla artificial con pasado militar y presente turístico acaba de ponerse en venta en Dinamarca. Se trata de Flakfortet, un enclave ubicado en el estrecho de Öresund que puede adquirirse por 74,5 millones de coronas danesas, cerca de 10 millones de euros, según confirmó la agencia Lintrup & Norgart.
No es una propiedad cualquiera: quien la compre se llevará una antigua fortaleza construida entre 1910 y 1916 como parte del sistema defensivo marítimo de Copenhague. Aunque estaba preparada para albergar a 550 soldados y equipada con artillería, nunca entró en combate durante la Primera Guerra Mundial. El ejército danés dejó de utilizarla y el complejo fue abandonado en 1968.
Flakfortet: de base militar a destino turístico
Con el paso del tiempo, Flakfortet dejó atrás su perfil bélico. En 2001 fue adquirida por la empresa sueca Malmökranen por tres millones de coronas danesas, una cifra muy inferior a la actual. Ahora, sus propietarios buscan venderla con un incremento notable en su valor.
Hoy la isla es un punto de encuentro para navegantes, amantes de los deportes acuáticos y turistas, sobre todo en verano. La revista Yacht calcula que en temporada alta puede recibir hasta 50.000 visitantes. Su conexión regular en ferry con Copenhague facilita el acceso y la convierte en una escapada singular en medio del mar.
En cuanto a infraestructura, la isla cuenta con 30.713 metros cuadrados de superficie total y 9.900 metros cuadrados construidos, según datos de la plataforma Resigts. Dispone de restaurante, alojamientos y salas de conferencias, lo que amplía sus posibilidades tanto para el ocio como para eventos corporativos.
Además, es autosuficiente en servicios básicos. De acuerdo con Stig Lintrup, director de la agencia encargada de la venta, la isla produce su propia agua potable gracias a una planta desalinizadora moderna y cubre su demanda eléctrica con dos generadores Scania.
Flakfortet y las condiciones para su futuro propietario
El perfil de comprador que se busca no es precisamente convencional. Según Lintrup, los principales interesados podrían ser empresas inmobiliarias enfocadas en inversiones únicas o personas adineradas que deseen un lugar más aislado y tranquilo que una típica zona de casas de verano.
También existe la posibilidad de que el Estado danés intervenga en la operación. Por su ubicación estratégica entre Copenhague y Malmö, en la parte norte del Öresund, podría considerarse infraestructura crítica y regresar a manos públicas.
Eso sí, no todo vale. Desde 2002, Flakfortet está protegida como monumento histórico. Cualquier reforma o intervención debe contar con la autorización de la Agencia Danesa de Palacios y Patrimonio Cultural. Además, uno de los requisitos clave es mantener la isla abierta al público.
Así, esta fortaleza que nunca disparó un solo tiro en guerra se ha convertido en una pieza codiciada del mercado inmobiliario europeo, donde historia, turismo y exclusividad navegan en la misma dirección.